¿Estoy obligado a auditar mis cuentas anuales?

Nos encontramos ya en el último trimestre del ejercicio, con la mente puesta en el cierre contable y fiscal. Para las sociedades que por primera vez tienen que auditar sus cuentas este es el momento de decidir con qué firma de auditoría quieren trabajar. Para aquellas otras que ya se auditan, y el ejercicio 2011 es el último año de contrato con sus actuales auditores, esta es la oportunidad de cambiar, reduciendo un coste necesario.

La Ley de Sociedades de Capital establece que las cuentas anuales y en su caso el informe de gestión deberán ser revisados por auditores de cuentas.

Aquellas sociedades que durante dos ejercicios consecutivos superen al menos dos de los tres límites que indicamos a continuación:

  • Total activo:                   2.850.000 euros
  • Importe Neto Cifra de Negocios5.700.000 euros
  • Número medio de trabajadores50

Existen más supuestos de auditoría obligatoria pero el criterio anteriormente expresado es el más frecuente. Paradójicamente es el que más desapercibido pasa para las sociedades hasta que estas reciben la notificación del Registro Mercantil indicándoles que no se puede proceder al depósito de las cuentas anuales porque, estando obligadas a auditarse, no acompañan el correspondiente informe de auditoría.

Si nos encontramos ante esta situación, las consecuencias de la falta de depósito, transcurrido un año desde la fecha de cierre del ejercicio, es la NO INSCRIPCIÓN DE NINGÚN DOCUMENTO presentado con posterioridad a aquella fecha (exceptuados los del artículo 378 del Reglamento Registro Mercantil), hasta que con carácter previo se practique el depósito. Además, el incumplimiento de la obligación de depósito dará lugar a la imposición de multas.

Si queremos soslayar la situación anteriormente descrita deberemos acompañar las cuentas anuales con el correspondiente informe de auditoría. Por lo tanto, debemos auditarnos, pero ya no podremos escoger el auditor, este vendrá designado por el Registro Mercantil, tal y como establece la legislación.

La sociedad escoge, en la medida de sus posibilidades, a los proveedores, acreedores y clientes con los que trabaja y, en este sentido, el auditor es un profesional más. Un profesional, con el que va a tener que colaborar en el proceso de auditoría de sus cuentas anuales.

Por ello es importante que dentro de las gestiones de cierre contable y fiscal incluya un punto más: la evaluación de si cumple con los límites de auditoría y por lo tanto, está obligado a auditarse para de este modo preverlo e ir solicitando diversas entrevistas con diferentes auditores y, por supuesto, presupuestos.

De esta forma la sociedad podrá cumplir con eficiencia económica una obligación legal incurriendo en el menor coste posible.

Y lo más importante, que no nos sea impuesto el auditor por el Registro Mercantil. Esto sin duda allanará el camino.

En el caso de aquellas sociedades que ya se auditan, también es conveniente que revisen sus contratos de auditoría y traten de buscar en el mercado nuevas ofertas. El momento es idóneo ya que debido a la falta de coste de oportunidad muchas firmas de auditoría están revisando a la baja sus honorarios, y esto en un contexto como el actual puede ser muy provechoso para las empresas que se auditan.

One Response to ¿Estoy obligado a auditar mis cuentas anuales?

  1. Ángel Luis López Manrique 26 noviembre, 2012 at 10:11 #

    Hola Sofía, buen artículo. Yo añadiría a la obligación de auditar:

    Aun no cumpliendo la condición anterior, estarán obligadas a realizar Auditoria de Cuentas Obligatoria las empresas que:

    · Perciban subvenciones o ayudas con cargo a los presupuestos de las Administraciones públicas o a fondos de la Unión Europea, por un importe total acumulado superior a 600.000 euros.

    · Las que realicen obras, gestión de servicios públicos, suministros, consultoría y asistencia y servicios a las Administraciones públicas, por un importe total acumulado superior a 600.000 euros, y éste represente más del 50% del importe neto de su cifra anual de negocios.

    En ocasiones algunas empresas se han encontrado con sorpresas al acudir a contratar con las administraciones o recibir subvenciones.

    Un saludo

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